viernes, 3 de junio de 2011

Desmitologización de la cultura escrita

Olson, D. (1998). Desmitologización de la cultura escrita. En El mundo sobre el papel (pp. 21-39). Barcelona: Gedisa

Una de las habilidades más valoradas del hombre es su cultura escrita y es transversal a toda la sociedad. Forma parte de las principales preocupaciones de los gobiernos y entidades internacionales.

La escuela tiene el importante rol de enseñar las habilidades básicas a sus alumnos, como son la lectura, escritura y aritmética, para que posteriormente ellos puedan utilizarlas para especializar su conocimiento.
A medida que avanza el tiempo se han ido cuestionando ciertos puntos que hacen pensar en la desmitologización de la cultura escrita, que se resumen en el siguiente recuadro:


1)      La escritura es la transcripción del habla

V

Una forma de plasmar lo que queremos comunicar (pensamiento) en un papel (escrito).

                                                               








E
La escritura no sólo es capaz de transmitir el habla, sino además transmitir las intenciones y emociones de lo dicho, gracias a la aparición de los signos, espacios, puntos y términos de nuestro sistema de escritura. (Chartier & Hérbrard, 2000).


2)      La superioridad de la escritura respecto del habla




La escritura es lo que queremos decir, pero corregido, exento de vacilaciones y errores que se perciben en el lenguaje oral.

La lengua escrita no es más precisa y ordenada que la oral, son diferentes en estructura, pero las dos pueden transmitir el mismo mensaje. Son independientes, siendo la oral precedente de la escrita


3)      La superioridad tecnológica del sistema de escritura

R

El alfabeto es considerado la forma evolucionada de representar nuestro pensamiento y es herramienta de selección entre una cultura alfabética y una no alfabética.




El alfabeto no trajo de la mano la evolución, ni es el único factor influyente en la alfabetización. Su nivel no es capaz de diferenciar una cultura alfabética de una no alfabética, como ejemplo Japón.


4)      La escritura como órgano de progreso social




S

El nivel de alfabetización está en relación directa con el progreso social y económico de una nación, situándola como una sociedad civilizada.











U










S
El nivel de alfabetización y el desarrollo de una nación dependen del contexto histórico que están viviendo, la posición laboral en que se desarrolla el alfabetizado y los intereses y objetivos que éstos tengan.


5)      La cultura escrita como instrumento de desarrollo cultural y científico



Se responsabiliza a la cultura escrita por el desarrollo de ciencias, filosofía, medicina, entre otras.
La historia nos indica que no existe un vínculo directo entre la cultura escrita y el desarrollo cultural. Como por ejemplo el desarrollo que alcanzó la época Griega lo logró con sólo un 10% de la población alfabetizada.


6)      La cultura escrita como un instrumento de desarrollo cognitivo, del mismo modo en que lo era del desarrollo cultural



La cultura escrita infunde, mediante su función una “abstracción al pensamiento” (Olson, 1998, p. 27).
Existen varias formas de comunicar el conocimiento y la riqueza de éste no depende del medio.



Según afirma Olson en este texto, la escritura no tiene relación directa con el pensamiento, debido a que no se ha logrado establecer una noción clara y precisa de cada uno de estos conceptos. Pero hoy sabemos que tiene una función poderosa de transmitir conocimiento, como por ejemplo el legado que recibimos de las culturas anteriores. Además, le reconocemos su función ideacional, que nos permite auto representarnos y a nuestro entorno (Miras, 2000).


Valoración
De este texto se desprenden las funciones de la escritura y su influencia dentro de la alfabetización.
Como algunas ideas prejuiciosas son capaces de instalar mitos, que en algunos casos son difíciles de derribar. Requieren de un estudio más profundo, de identificar las influencias y finalidades a las que apuntan éstas afirmaciones.

La escuela en los procesos de alfabetización

Tolchinsky, L.& Simó, R. (2000). La escuela en los procesos de alfabetización. En Escribir y leer a través del currículum (pp. 159-165). Barcelona: Universidad de Barcelona.


Uno de los factores que influyen en la alfabetización es la escuela, cuyo rol se ve obligado a la actualización para subsistir en el tiempo. De forma contraria, tendería a desaparecer, limitando la escolarización de personas que tienen acceso a ésta como única oportunidad de aprendizaje.

Dentro de las nuevas herramientas disponibles para educar encontramos las TIC (Tecnologías de la Comunicación y la Información), cuya principal característica es la presentación de un mundo virtual, en el que el conocimiento y la relación con éste son de fácil acceso, y los procesos de lectura y escritura son variados comparados con las herramientas tradicionales. La no incorporación de este medio pondría en cuestión el rol alfabetizador de la escuela.

Otros elementos que contribuyen a la desalfabetización son las prácticas que consideran las habilidades de lectura y escritura generales, aplicables en todo contexto. Según indican Barton & Hamilton (2005) estas prácticas están situadas dentro de un marco en el que el contexto, la estructura, los temas y lo que se quiere comunicar influyen dentro del resultado, el texto. La escritura no solo es transmitir conocimiento, sino que además, es capacidad de búsqueda de nueva información, análisis de ésta y posterior asimilación.

Junto a la evolución del hombre, éstos desarrollaron el lenguaje, como forma de auto representación, en el que el paso del tiempo, el uso y la enseñanza del mismo logran un trabajo más acabado. Actualmente la escritura es un medio que permite externalizar la memoria, consiguiendo que el resto pueda tener acceso a percibir las íntimas reflexiones de cada persona.  Dentro de sus funciones están interactuar con otros, gracias al poder comunicativo que tiene, y expresar conocimiento, facilitando el desarrollo del autoconocimiento y el aprendizaje (Miras, 2000, p.67).

Son las funciones de la escritura las que la posicionan como un medio poderosamente influyente en el aprendizaje de los estudiantes. Valorar ésta herramienta y el poder alfabetizador de la escuela nos suman al compromiso con la educación. No olvidar que la carencia o práctica indiscriminada de este medio pueden fomentar la desalfabetización. Todo en su justa medida y siempre acompañando y guiando a los alumnos en el camino del aprendizaje.


Valorización

El texto nos habla de la evolución que ha tenido el lenguaje, junto al desarrollo del hombre. Siempre en el mismo foco, poder externalizar la memoria, auto representarse y representar al medio que nos rodea.

Actualmente no solo comunicamos con el lenguaje, sino que representamos y aprendemos por él mismo (Miras, 2000). La escuela tiene como rol enseñarnos estas prácticas, pero no generalizar en el uso de ellas pues cada género tiene sus convenciones (Gee, 1996). Actualizarse frente a los nuevos medios de comunicación, incorporarlos en la medida justa para que sean un aporte en el proceso de aprendizaje.

martes, 31 de mayo de 2011

Translating enthusiasm into curricular change

McLeod, S. (1988). Translating enthusiasm into curricular change. New directions for teaching and learning (36), pp. 5-12.

¿Qué clases de cambios curriculares son necesarios?

Esta interrogante deriva de la preocupación por el pensamiento crítico y las habilidades de razonamiento de los alumnos en los cursos superiores.

Como primer acercamiento a la solución del problema se crea el programa WAC, cuyo objetivo es incorporar la escritura en el estudio de otras disciplinas, como herramienta de enseñanza y aprendizaje. Pero su implementación se torna difícil debido a la oposición de algunas casas de estudio.

El cambio se concentra en los planes de estudio de las siguientes áreas, que presentan desafíos y oportunidades: cursos de introducción para estudiantes de primer año, cursos de formación general y cursos disciplinares con énfasis en la escritura.

  • Cursos de introducción para estudiantes de primer año: estos cursos concentran la escritura como un proceso introspectivo, en el que se busca dar sentido a lo escrito, mediante la integración de sí mismo con el tema para el cual se está escribiendo. Se debe incluir este ejercicio en todas las disciplinas, haciendo inseparable las prácticas discursivas de las del conocimiento. Para ello se debe trabajar en conjunto con los profesores de las otras asignaturas.
  • Cursos de formación general: En muchas instituciones se están replanteando los programas generales de educación. La preocupación por el aprendizaje de los estudiantes motiva a incluir la práctica de escribir para aprender, donde se aprende a escribir como sujeto del discurso y, a su vez, se ponen en práctica los temas acerca de la disciplina para la cual se escribe. Esto se dificulta en cursos muy numerosos, pero se debe innovar en las actividades propuestas de acuerdo a las condiciones del alumnado.
  • Cursos disciplinares con énfasis en la escritura: En la educación superior, estos cursos son generalmente una introducción a las prácticas de la profesión futura, los estudiantes aprenden las convenciones y conjeturas de su área. Debido a la necesidad de manejar temas particulares, estos cursos deben ser impartidos por personas del contexto particular. La idea es que los estudiantes incluyan la escritura como herramienta y medio de apoyo para el aprendizaje.
Antes de introducir WAC se debe pensar en dos medidas: primero se debe analizar la estructura de la institución en la cual se implementará el programa. Ésta debe tener identificadas las necesidades, las áreas particulares que requieren ser intervenidas y como se gestionarán los recursos para introducir los cambios. En segundo lugar, se debe crear una red informada en la institución y en los administradores de todas las asignaturas, cuyo requisito es tener poder de decisión y disposición para generar los cambios.

La implementación de WAC busca reclutar, motivar y mantener los nuevos miembros del programa, a través de formas de organización, estrategias y técnicas para cambiar la visión individual de las personas, y difundir la información de su puesta en marcha.


Valoración

La escritura a través del currículum busca incorporar la práctica de escribir en el aprendizaje de otras materias, aprovechando las funciones comunicativa y representativa de ésta. Sabemos que dentro de la función representativa esta la conocida función heurística de la escritura, que facilita el aprendizaje y desarrolla el conocimiento sobre nosotros mismo y sobre la realidad (Miras).
Es un primer acercamiento a la solución de problemas de razonamiento y desarrollo del pensamiento de nuestros estudiantes. Nos hace pensar que la incorporación de cambios como éstos deben ser acompañados de políticas públicas, ya es imposible insertar una reforma en el centro de un mundo en el que sus alrededores continúan con las mismas prácticas. Se identificaría el elemento extraño y se aislaría, sin lograr la conexión esperada.

viernes, 6 de mayo de 2011

Aprender a aprender: una competencia básica entre las básicas

Martín, E. Aprender a aprender: una competencia básica entre las básicas (pp. 1-7). Artículo disponible en internet en: http://www.edu.gva.es/consell/docs/jornadas/conferenciaelenamarti.pdf.

Aprender a aprender es definida como la capacidad para perseverar en el aprendizaje, organizando el saber propio y la nueva información adquirida Son constituyentes del proceso el obtener, procesar y asimilar los contenidos y habilidades que se adquieren, no solo durante la formación universitaria, sino también aplicado a otros contextos. Se busca motivar a los estudiantes para seguir aprendiendo una vez finalizada la etapa universitaria.

En el aprendizaje se desarrollan aspectos cognitivos y emocionales, que definen particularmente a la persona. Ésta debe ser guiada por los profesores para conocer,  aceptar y perfeccionar su faceta de aprendiz. 

El proceso de aprender a aprender debería realizarse desde el nivel primario, junto al desarrollo de otras capacidades, tales como responsabilidad o madurez propia, a la par con ellas,  extenderse durante toda la formación escolar y ser parte de todas las áreas curriculares.

La concepción de inteligencia puede influir en el proceso de aprendizaje. Es relevante conocer que entienden los estudiantes por inteligencia, la estabilidad o modificación de la misma y las diferencias de este aspecto en las personas. Los estudiantes van construyendo su concepto de aprendizaje en base a estas concepciones, sumado a las prácticas educacionales en las que están inmersos. Es por ello que es necesario influenciar a los profesores que tienen ideas simples y limitadas, para prepararlos en la enseñanza de aprender a aprender, conversando sobre estos aspectos con los alumnos

Otra práctica es enseñar a los estudiantes a monitorear sus procesos de aprendizaje. Se analizan las tareas a las que se enfrentan, preguntándose primeramente cuales son los objetivos de dicho trabajo, continuando con una planificación del mismo, sin perder el horizonte, para finalizar con  el desarrollo del trabajo y evaluación de los resultados. Los profesores, por su parte, deben dejar claramente expuestas las metas de dichos trabajos y el método de evaluación (pauta).

El profesor debe guiar a los alumnos a su objetivo y orientar sus pasos en caso de desvío de la meta. Supervisar los resultados de los trabajos, de acuerdo a los criterios de logros,  y el proceso de aprendizaje utilizado para ello. 

Otra parte fundamental de enseñar a aprender es ayudar a los alumnos a realizar juicios correctos de sus desempeños, es decir, una autoevaluación de acuerdo a parámetros controlables por ellos mismos, como por ejemplo el tiempo de dedicación a realizar las tareas.

Mediante la escritura se dan a conocer ideas y contenidos que tenemos almacenados, haciendo explícito lo que está implícito hasta ese momento (Olson). Las palabras se tornan más precisas logrando definir de mejor forma lo que se quiere comunicar. La relación de las ideas se logra en profundidad, colocándose en el lugar de un lector sin mayor información previa.

Lo que diferencia a la escritura del lenguaje oral, es que se permite una revisión pausada de lo que se quiere comunicar, logrando un resultado más elaborado en base a una planificación más rigurosa.

Los profesores deberían utilizar en todas las disciplinas prácticas de escritura y lectura reflexiva, para enseñar a aprender a sus alumnos. Un ejemplo de ello son los programas WAC (McLeod). Trabajar juntos en el proceso de aprendizaje de sus alumnos, apoyándose unos con otros, evaluando los procesos, tanto la autoevaluación, como la coevaluación.


Valoración

El texto nos sugiere prácticas de aprendizaje que se deberían adoptar desde que comienza la formación de los alumnos hasta más allá de la formación universitaria, fomentando la aplicación de este proceso en todos los contextos.

Los profesores deberían utilizar en todas las disciplinas prácticas de escritura y lectura reflexiva, para enseñar a aprender a sus alumnos. Un ejemplo de ello son los programas WAC (McLeod). Trabajar juntos en el proceso de aprendizaje de sus alumnos, apoyándose unos con otros, evaluando los procesos, tanto la autoevaluación, como la coevaluación.

martes, 26 de abril de 2011

Alfabetización académica: un cambio necesario, algunas alternativas posibles

Carlino, P. (2003). Alfabetización académica: un cambio necesario, algunas alternativas posibles. En Educere Investigación (pp. 409-420).




La alfabetización académica es el conjunto de nociones y estrategias necesarias para participar en la cultura discursiva de las disciplinas así como en las actividades de producción y análisis de textos requeridas para aprender en la universidad (Carlino, 2003, p. 410), permitiendo el acceso a una cultura específica, la cultura académica. 
Esta cultura está inmersa implícitamente en el nivel universitario y presenta grandes diferencias con la que se desarrolla en el nivel secundario, entre otras, la enseñanza superior apunta a  que los alumnos exploren y busquen información, mientras que la enseñanza media solo exige la información que éstos han traspasado a sus alumnos. Las diferencias acerca del origen y uso del saber dan paso a la heterogeneidad de esta cultura.
Las investigaciones acerca de la cultura académica arrojan resultados como el que afirma que los estudiantes no saben leer y escribir de forma adecuada. Se cuestiona el origen de estas aseveraciones, que responsabilizan a la enseñanza media. Se comienza por afirmar que la alfabetización es conocimiento almacenado y no en desarrollo, por lo que la exigencia para desarrollar textos en la enseñanza superior es básica.
Otra afirmación que está en tela de juicio es que la escritura es un medio que refleja el pensamiento y transmite el conocimiento de las personas.  Diversas investigaciones demuestran que la escritura, además de ser un medio de comunicación, es un instrumento para cuestionar y transformar el conocimiento.
La transformación del conocimiento se da cuando el escritor logra plasmar la relación entre el conocimiento previo y lo que busca el lector. Pero en la universidad los alumnos solo escriben para ser evaluados y muchas veces no hay un receptor que devuelva al escritor los cuestionamientos de su trabajo. Es por ello que se busca incorporar esta práctica, para ayudar a los alumnos a mejorar sus textos.
Por otra parte, los docentes e instituciones académicas argentinas no piensan la escritura como una herramienta influyente sobre el conocimiento, por lo que no la promueven, excepto para realizar evaluaciones. Hay algunas excepciones, que cuando lo hacen operan a título de la asignatura, sin apoyo de las instituciones.
En cambio, en la mayoría de las universidades australianas, canadienses y norteamericanas la alfabetización académica forma parte central de la formación de los alumnos.
En todas éstas, las entidades gubernamentales ligadas a la educación demuestran su preocupación por la formación de los estudiantes universitarios, no solo en aspectos relacionados con sus carreras sino también en su formación profesional. Porque la responsabilidad de la alfabetización escolar comprende a todos los integrantes del proceso educativo.
Es por ello que se han desarrollado reformas que buscan incluir en todos los programas de enseñanza las herramientas de comunicación oral y escrita. Esta práctica dependerá de la disciplina, ya que la lectura y escritura no son habilidades generales, sino que dependen del contexto, los temas y clases de textos (Barton & Hamilton, 2000). Se busca también entregar a los alumnos las herramientas necesarias para motivar el continuo aprendizaje, más allá de finalizada una carrera universitaria.
Entre las reformas se mencionan:
  • Capacitar a los profesores para que incluyan en sus programas la enseñanza de estrategias de estudio a través de prácticas de lectura y escritura
  • Realizar un feed back de los textos desarrollados por los alumnos 
  • Acompañarlos en el proceso de creación de los textos
Puedo mencionar como ejemplo uno de los primeros acercamientos a la solución de este problema, que fue implementado en E.E.U.U. y se trata de la escritura a través del currículum (McLeod, 1988), que incorpora la práctica de escribir en cursos de introducción para alumnos de primer año, cursos de formación general y cursos disciplinares con énfasis en la escritura (Lectura, Escritura y Sociedad).

Otras prácticas de lectura y escritura se encuentran en los talleres, centros con tutores, compañeros en las materias y, de éstas últimas, materias intensivas de escritura.


Valoración
Texto que cuestiona la alfabetización académica a nivel universitario. Dentro de las raíces del problema puedo mencionar la consideración de la escritura como habilidad general, hecho que se contrapone con la idea de que la escritura es una práctica situada, dependiente del contexto (Olson, 1998; Barton & Hamilton, 2000).


Puedo comparar la realidad de las universidades mencionadas con la de la Universidad Católica. Se están realizando cambios en escuelas que buscan incorporar la habilidad de escritura como herramienta de aprendizaje (McLeod, 1988). Pero este proceso no solo apunta a la práctica de esta herramienta, sino que además debe orientar el camino de lo escrito, considerando las retoalimentaciones como sugerencias de cambio.


Todo lo anterior debe ir acompañado de políticas que reflejen el compromiso institucional con la reforma, como en las universidades Australianas o Canadienses, en las que la alfabetización académica es parte central del proceso de formación de los alumnos (Carlino, 2003).

miércoles, 30 de marzo de 2011

Saber leer y escribir: unas "herramientas mentales" que tienen su historia

Chartier, A. & Hébrard, J. (2000). Saber leer y escribir: unas “herramientas mentales” que tienen su historia. En Infancia y aprendizaje (pp. 11-24).
La escritura es el reflejo de los que queremos decir con palabras, pero de forma corregida, lo que crea una nueva realidad.
En sus inicios solo era asequible a un sector privilegiado, pero más tarde se logró masificar, convirtiéndose, no en un fin, sino en un medio para lograr objetivos (por ejemplo alcanzar el desarrollo mediante la alfabetización). De esta forma se transforma en una necesidad para todos los individuos.
A medida que se desarrolla la escritura, se producen cambios que dan paso a la literatura erudita y la literatura popular. La primera se caracteriza por ser un proceso que combina la estructuración y presentación de un texto más elaborado, pero presenta contenido similar a la segunda. Lo que realmente las diferenciaba eran las prácticas de lectura que los lectores realizaban, marcando la diferencia entre los nobles y el pueblo.
En esta constante evolución nace el libro, desde donde nacen también costumbres como hojear las páginas, número de páginas, separación de capítulos, índice, entro otros. Como el fin siempre ha sido almacenar la mayor cantidad de información de forma óptima y fácilmente asequible, aparece la lectura electrónica, permitiendo utilizar y reutilizar las variadas fuentes de información.
Surgen más tarde las mayúsculas al principio de una oración y los signos de puntuación, pero lo que realmente revoluciona la lectura es el espacio, que fija la palabra como una sola unidad, indisociable. A partir de allí se comienza a realizar la lectura visual silenciosa, práctica mucho más rápida, que aumenta la capacidad informativa.
Existe una conexión entre lo escrito y lo que se lee, que debe ser comprendida por los lectores. Es por ello que los profesores aun ejercen sobre sus alumnos la lectura recitada, para identificar lo que éste ha comprendido del texto, formándolo a practicar la lectura silenciosa de manera exitosa.
Existe un factor que predispone al lector ante un artículo o libro, permitiendo comprender de mejor forma lo que se está leyendo. Este factor es la información o conocimiento previo que se tiene del tema(Miras, 2000). Asimismo, el contexto en el que se realiza la lectura sumado a experiencias personales frente al tema, influencian el modo de interpretación del texto (Barton & Hamilton, 2000).

Valoración
El texto muestra cómo ha evolucionado la escritura y la lectura. Las influencias sobre estas dos prácticas deja en reserva los cuestionamientos de lo que se viene en el futuro. Si la aparición de las bibliotecas electrónicas y la influencia de los medios de comunicación lograrán cambiar la forma de escribir.

martes, 29 de marzo de 2011

Prácticas y representaciones de la escritura en la universidad. Los casos de Australia, Canadá, EE.UU. y Argentina

Carlino, P. (2005b). Prácticas y representaciones de la escritura en la universidad. Los casos de Australia, Canadá, EE.UU. y Argentina. En Actas del Primer Congreso Nacional de Estudios Comparados en Educación "Retos para la Democratización de la Educación. Perspectiva Comparada", Buenos Aires, 18 y 19 de noviembre. 

Análisis arrojado del estudio de diversas universidades australianas, canadienses, norteamericanas y argentinas (muestra), en las que se comparan aspectos de las culturas que se reflejan en los textos escritos por los alumnos universitarios. Se analizan los modos de enseñanza de la escritura y su procedencia.
Se prevé que el intento de abordar la escritura universitaria provenga de:
a)  Algunos profesores, que en el proceso de valorizar las asignaturas impartidas por ellos,  guían a los alumnos en la producción y análisis de textos referentes a estas mismas
b)  Parte de los factores que motiva la deserción universitaria es el enfrentamiento a las prácticas lectoescritas que son incluidas implícitamente en las asignaturas y por las cuales son evaluados.
En las universidades de EEUU y Australia se responsabiliza por la escritura, tanto a los alumnos como a la formación que hayan adquirido previamente, por lo que se hacen presente, tratando de corregir esta situación, de modo de incluir la escritura en todas las asignaturas como parte de la formación (McLeod, 1988).
En las universidades de EEUU, Australia y Canadá se realizan acciones prácticas de lectura a los universitarios y docentes, enseñándoles a escribir a los primeros y orientando a incluir estas materias en la formación de sus alumnos, a éstos últimos.
La realidad de las universidades en Argentina dista un poco de las anteriormente mencionadas, ya que la escritura se considera como una habilidad adquirida previamente, que se desarrolla durante la formación de los alumnos, pero no está incluida su enseñanza en el mismo proceso.
Es posible apreciar dos formas de considerar la escritura, con una de las cuales se identifica cada universidad.  No solo se considera la posición que ocupa en la casa de estudio, sino que también se trata de identificar las raíces que llevan a esta práctica.

Valoración
Mi experiencia frente a la escritura se ve reflejada en esta ponencia; si bien no pertenezco a una carrera humanista, más bien científica, puedo ver mi realidad, el paso por la universidad y compararlo con las casas de estudio analizadas. En mi último semestre de carrera y ad portas de enfrentar el mundo laboral siento que tengo una carencia en el desarrollo de la escritura y puedo identificarme con la formación de las universidades argentinas. Es una habilidad que la universidad exige adquirida y que evalúa en todo el proceso de formación, está presente implícitamente en cada ramo de carrera a través de la redacción de informes técnicos.